¿Buscas la mejor alternativa para la dieta de tus niños? La dieta mediterránea probablemente sea tu mejor opción. Esto se debe a la gran cantidad de nutrientes que aporta. Si quieres prevenir afecciones como la obesidad y proporcionar a tus hijos los alimentos necesarios para estimular su crecimiento, debes conocer las ventajas de este tipo de alimentación y por qué es tan recomendada por los nutricionistas.
Existe una gran cantidad de beneficios que aporta la Dieta mediterránea para ti y tus niños. Ésta se basa principalmente en una gran variedad de recetas en las que los vegetales tienen un gran protagonismo. De igual forma, las técnicas culinarias y los sabores son propios de la región de la cual recibe su nombre. Lo que la vuelve una opción deliciosa, atractiva y saludable para los más pequeños de la casa.
¿En qué consiste la dieta mediterránea?
Este estilo de alimentación proviene de la región Mediterránea, conformada por Italia, Grecia, Creta y algunas zonas de España principalmente. Fue acuñada con este nombre durante las décadas de los 50 y 60. Cuando autores como Ancel Keys, y Francisco Grande Covián, notaron una relación entre esta dieta y la baja incidencia de enfermedades relacionadas con el corazón y la obesidad.
La dieta mediterránea incorpora a sus comidas alimentos como cereales, legumbres, semillas, frutas y la utilización en casi todas sus recetas del aceite de oliva extra virgen, el ajo y distintas hierbas aromáticas. Asimismo, también es común encontrar pescado, huevo, carne blanca, lácteos y diversidad de mariscos. Por otro lado, alimentos como las carnes rojas y los postres son muy poco frecuentes.
En cuanto a las bebidas, es común que se acompañen las comidas con agua. Los lácteos también tienen un gran protagonismo en este modelo alimenticio. De igual forma, los alimentos suelen prepararse al horno, cocidos o hervidos. De esta manera, se preserva el valor nutricional de estos y no se añaden grasas saturadas. Si te tomas el tiempo de incorporarla a tu rutina, podrás aprovechar todos sus beneficios.
Beneficios de la dieta mediterránea
La composición de la dieta mediterránea trae consigo una gran cantidad de ventajas para la salud tanto de los más pequeños, como de los adultos de la casa. Asimismo, al incorporarla, podrás fomentar el hábito de sentarse en la mesa a comer en familia, y el de dedicarle tiempo a cuidar los alimentos que incorporaremos a nuestra alimentación. Otros beneficios que podrás aprovechar son los siguientes:
Combate la obesidad infantil
La alimentación occidental, está compuesta principalmente por grasas saturadas, azúcares, grasas trans, harinas refinadas, proteínas provenientes de carnes rojas, sal, y una gran variedad de saborizantes artificiales. Diferentes estudios la relacionan con el aumento del porcentaje de obesidad en niños, así como otras afecciones como la resistencia a la insulina.
Muchos especialistas recomiendan como alternativa la dieta mediterránea. Esto debido a que fomentan los hábitos de alimentación sanos. Además, si se aplica desde la infancia, ayuda a disminuir las probabilidades de padecer obesidad, y otros tipos de enfermedades relacionadas con ello. Incluso, si se tiene predisposición genética, este método alimenticio puede reducir las posibilidades de aumentar de peso.
Crecimiento saludable
Los distintos tipos de vegetales, semillas, pescados, y cereales integrales son indispensables durante la etapa de crecimiento. Las grasas insaturadas, los antioxidantes y la fibra que poseen, permiten el desarrollo adecuado del sistema inmunológico, endocrino, digestivo y los diferentes procesos cerebrales. Desafortunadamente, la dieta occidental no favorece el consumo de estos alimentos.
En cambio, la dieta mediterránea en niños los ayudará a crecer saludablemente. Esto gracias a la gran cantidad de nutrientes que estarán consumiendo diariamente. Como ya sabrás, durante esta etapa es importante que se cuente con una alta ingesta de alimentos que permitan un desarrollo óptimo y saludable. De esta forma, contarán con la energía necesaria para realizar sus actividades cotidianas.
Menos probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares
Actualmente, las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte a nivel mundial. A medida que avanza el tiempo, el porcentaje de vidas que cobra ha ido en aumento. Destacan afecciones como la hipertensión, los accidentes cerebrovasculares, y la enfermedad cardiaca isquémica. Según la OMS, este incremento se debe a hábitos alimenticios poco saludables.
En cambio, diversos estudios señalan que la dieta mediterránea contribuye a reducir la presión arterial y la obstrucción de las arterias. Lo que a su vez, ayuda a disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Esto se debe a sus componentes: fibras, minerales, vitaminas, antioxidantes, y demás nutrientes que benefician la salud. Se suma a ello un porcentaje por debajo de 35% de ingesta de grasas saturadas.
Una forma de prevenir enfermedades neurodegenerativas
Según un estudio realizado por el Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas, la dieta mediterránea ayuda a reducir las probabilidades de padecer enfermedades como la demencia senil, la pérdida de memoria, e incluso el Alzheimer. Esto se debe al omega 3, proveniente de pescados, semillas y mariscos que predominan en este régimen alimenticio.
Entre los alimentos que los especialistas señalan para proteger de enfermedades neurodegenerativas, se encuentran el aceite de oliva, pescados y verduras. Estos ayudan a prevenir el almacenamiento de proteínas tau y amiloide, las cuales se cree que son las principales causantes del Alzheimer. De igual forma, la ingesta constante de estos alimentos, protege al cerebro del envejecimiento prematuro.
Alivia los síntomas del asma
Un grupo de científicos, pertenecientes al NutriNet-Santé Cohort, señala que, en un estudio realizado a 2.500 personas que padecen de asma, la dieta mediterránea ayudó a reducir los síntomas, y a controlar los episodios que puedan surgir. Igualmente, se cree que las fibras, minerales, ácidos grasos y vitaminas, presentes en este tipo de alimentación, contribuyen a la desinflamación de las vías respiratorias.
Fomenta los hábitos saludables
Nuestro hábitos alimenticios inciden directamente en nuestra calidad de vida y salud. La dieta mediterránea permite incorporar a la dieta de nuestros pequeños una gran variedad de sabores, texturas y nutrientes que ayudarán a cuidar su desarrollo físico y mental. Si se vuelve una práctica común ingerir este tipo de alimentos, es probable que se mantenga a lo largo de su vida.
Los diversos estudios a favor de la dieta mediterránea señalan que, ésta debe acompañarse con la realización de actividad física diaria. De igual manera, es importante reducir el tiempo de periodos sedentarios, como lo pueden ser, mirar series y programas de TV. Otra costumbre que complementa muy bien este tipo de alimentación es la de compartir en familia y entre amigos a la hora de comer.
¿Qué alimentos puedes incluir?
Algunos de los principales alimentos que puedes comenzar a incorporar son: aceite de oliva en lugar de los aderezos con conservantes y aditivos. De igual forma, puedes añadir a tus comidas diarias una buena porción de vegetales, y legumbres frecuentemente. Puedes combinarlos con cereales como arroz, pasta o pan integrales. También puedes añadir pescados dos veces a la semana.
De igual forma, puedes reemplazar los postres por alternativas más saludables, como lo son las frutas. Recuerda hacer una transición lenta hacia esta dieta para que tus pequeños se puedan ir acostumbrando a ella de forma natural y reciban todas sus ventajas. Si quieres conocer diferentes recetas y adquirir productos saludables, contacta con el equipo de La Real, quienes llevan más de 70 años en el mercado.








